ACTOS DE PRESENTACIÓN
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Primer Acto de Presentación del Libro "Ignominias Paralelas"
Realizado en el Salón de Lectura Arturo Ilia de la Cámara de Senadores del Palacio Legislativo, el día 5 de junio de 2014.
 
 
Tapa del libro" Ignominias Paralelas. Caseros y La Libertadora. La verdad histórica objetiva" (Ediciones Fabro. Bs. As. 2014).La principal virtud de esta obra histórica está dada por ser el el primer libro escrito en la historia argentina desde el tristemente recordado y por el Pueblo repudiado 16 de septiembre de 1955 en que fue derrocado salvajemente el Presidente Constitucional Teniente General Juan Domingo Perón, luego de haber obtenido el triunfo en elecciones limpias y transparentes que determinaron su reelección pacífica en el año 1952!!!
   
Puede verse en la Mesa especialmente preparada la Tapa del libro junto a la foto del Homenajeado, Dr. Alberto González Arzac quien guarda una estrecha relación con el libro por haber sido el último Prólogo de los tantos que escribiera en las ya clásicas obras jurídicas del Magister Facundo Biagosch, que escribió en su vida!!!!
   
Detalle de la foto del ilustre homenajeado que corresponde a la Distinción de "Personalidad destacada del Derecho, la Historia y la Política" que le otorgara la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el mes de diciembre de 2012.
   
La locutora oficial antes de dar inicio del acto dio la bienvenida al numeroso público presente, -(conformado por Legisladores con mandato cumplido y con mandato vigente, Funcionarios del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, de la Inspección General de Justicia, Jueces, Representantes de Entidades Académicas y público en general que colmaron la Sala Presidente Humberto Illia del Palacio Legislativo, el 26 de junio de 2014.
   
Momento en que la locutora oficial, inicia el Acto destacando los antecedentes y Curriculum Vitae del Autor, refiriéndose y destacando lo siguiente: EL Dr. Facundo Biagosch es Magíster en Derecho Empresario de la Universidad Austral. Profesor Extraordinario Adjunto de Contratos Civiles y Comerciales de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad del Salvador. Profesor Auxiliar de Sociedades Civiles y Comerciales de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Profesor Adjunto por Concurso de Contratos Civiles y Comerciales de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Profesor Invitado del Programa Máster en Derecho Empresario de la Universidad Austral. Premio a la Mejor Ponencia de egresado reciente otorgado por el Jurado Honorario del VI Congreso Argentino de Derecho Societario y II Congreso Iberoamericano de Derecho Societario y de la Empresa. Miembro adscripto del Instituto de Derecho Comercial de la Universidad Notarial Argentina. Ex Secretario del Departamento de Derecho de la Empresa de la Universidad Austral. Miembro de la Asociación de Graduados de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral. Inspector del Departamento Asociaciones Civiles y Fundaciones de la Inspección General de Justicia. Ex Asesor Legislativo Autor del Proyecto de Ley de Asociaciones Civiles. Segundo Premio en el “Concurso CPACF en Homenaje al Dr. Rafael H. Saiegh sobre el tema Derecho Político”. Condecorado con el Título de Nobleza Meritocrática y distinguido con la Estrella Académica Universal con el rango de Patricio de la Humanidad Solidaria otorgado por la Obra Mundial pro Humanidad Solidaria. Miembro Regular del Instituto de Derecho Societario del CPACF. Miembro Regular del Instituto de Historia del Derecho del CPACF. Investigador Académico del Instituto Argentino de Empresa Familiar IADEF.
   
Mientras la locutora daba lectura al extenso y galardonado Curiculum Vitae y se refería a los antecedentes Académicos del Autor, el Dr. Jorge Francisco Cholvis y Mariana Galli Basualdo integrantes del Panel de Expositores, escuchaban atentamente las elogiosas palabras de la locutora.
   
El Panel de Expositores momentos previos al incio del Acto. De izquierda a derecha: El Vicepresidente del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano, Dr .Luis Launay; El Vicepresidente a cargo de la Presidencia del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, Dr. Alberto Gelly Cantilo, La Senadora Nacional por Santa Cruz, Dra. María Ester Labado; El Autor, Magíster Facundo Alberto Biagosch: El Miembro Regular y representante del Instituto de Historia del Derecho del Colegio Público de Abogados de la Capital Federa, Dr Jorge Francisco Cholvis y la Funcionaria del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, Dra. Mariana Galli Basualdo.
   
El panel escuchando atentamente a la locutora oficial.
   
El Panel de Expositores, atentamente aguardando hacer uso de la palabra.
   
El Vicepresidente del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, compañero y amigo personal del Homenajeado, Dr. Alberto González Arzac, Dr. Luis Launay. quien pronunció unas elogiosas y sentidas palabras de reconocimiento del Ilustre homenajeado, Así también se refirió a los dos temas centrales Caseros y La Libertadora, abordados en el libro del Dr. Facundo Biagosch.
   
El destacado Catedrático constitucionalista. Dr.Jorge Francisco Cholvis, quien fuera junto al homenajeado Dr. Alberto González Arzac, los dos Profesores Adjuntos de Derecho Constitucional en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, de la Cátedra a cargo del mas grande pensador jurídico político del siglo XX de nuestro País, además de principal ideólogo de la Constitución Nacional de 1949, Dr. Arturo Enrique Sampay. Luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en que esta Facultad fue intervenida por interventor militar los tres distinguidos Profesores debieron renunciar por su filosofía e ideas peronistas, luego de haber sido perseguidos y amenazados.
   

La Dra. Mariana Galli Basualdo, Investigadora de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, fue quien a pedido del Autor, dio lectura del Prólogo del libro que fue justamente el último que escribió en en vida el Homenajeado, Dr. Alberto González Arzac:

PRÓLOGO
"El Dr. Facundo Alberto Biagosch es un... erudito autor de difundidas obras jurídicas, algunas de las cuales he tenido el honor de prologar. Pero también es un amante de la Historia argentina, sobre la que inicia en este libro una nueva temática de su producción intelectual.

No disimula el autor su condición política peronista, denotando la influencia de antigua griega con otros de la historia romana, realizando comparaciones que sugieren verdaderas enseñanzas morales.

Los peronistas como Biagosch, hemos seguido a menudo la huella del Conductor, utilizando paralelismos semejantes para explicar fenómenos históricos argentinos. Así es como recuerda Biagosch en este libro, que en 1955 mi amigo Alejandro Olmos, discutiendo con algunos nacionalistas prontos a sumarse al golpe de estado contra Perón, les dijo: “Ustedes están equivocados. Esto es un nuevo Caseros”, haciendo un paralelismo entre Urquiza y Lonardi.

Hasta los propios golpistas que derrocaron por entonces a Perón coincidieron en el parangón, proclamado a Caseros como modelo.

Y mi otro amigo y escritor Fermín Chávez retrucó a los antiperonistas de entonces, argumentando que si Caseros era el antecedente de la autodenominada “revolución libertadora”, la línea histórica del pensamiento nacional era Rosas-Perón.

Ese paralelismo ya ha quedado consagrado en las convicciones populares argentinas y Biagosch la retoma en “Ignominias Paralelas” dando nuevos enfoques de las cuestiones relacionadas, que aborda desde una perspectiva moral interesante, entendida como afrenta colectiva contra la comunidad en su conjunto.

En torno a ello realiza el autor disquisiciones dignas de ser leidas, interpretando diversas circunstancias a través de su concepción ética. Con idioma claro y comprensible para todos, conocimientos históricos y razonamientos rigurosos que le son propios, Biagosch edifica el resto de la obra, que es sumamente atrayente y del todo recomendable".

Alberto González Arzac
Presidente del Instituto Nacional de
Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas.

   
El Vicepresidente a cargo de la Presidencia del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, Dr. Alberto Gelly Cantilo, quien efectuó una importante reseña y semblanza del homenajeado en su paso dos veces por la Presidencia del Instituto y el enrome legado dejado a esa señera Institución argentina.
   
La Senadora Nacional por Santa Cruz María Ester Labado principal anfitriona y quien con mayor dedicación previa organizó el Acto de Presentación del Libro Ignominais Paralelas del Dr .Facundo Biagosch, además del Acto de Homenaje al Dr. Alberto González Arzac.
   
El Autor, Magíster Facundo Biagosch, mientras la Senadora María Ester Labado, a su lado, iniciaba el acto con la cálida bienvenida brindada a los numerosos asistentes.
   
Puede verse previo a hacer uso de la palabra al los Dres. Alberto Gelly Cantilo y Luis Launay del Instituto Nacional de Investigaciones Historicas Juan Manuel de Rosas y del Instituto Nacional de Revisionismo Historico Argentino y Latinoamericano Manuel Dorrego, repectivamente.
   
 
   
Puede verse el Panel completo mientras la locutora oficial continuaba con las presentaciones.
   
El imponente Salon de Lectura Presidente Arturo Illia del Palacio Lgislativo, a medida que se iba completando con la gran cantidad de público que se hizo presente para asistir a la presentación de esta - más que importante- obra literaria del "nuevo revisionismo histórico argentino" y para homenajear al gran patriota argentino Alberto Gonzalez Arzac!!!
   
La gran concurrencia estuvo conformada por destacados membros de importantes Centros e Institutos Academicos como los Representantes del "Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas" y del "Instituto de Historia del Derecho del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal" de los que el Autor es un conspicuo y distinguido Miembro!!
   
El Panel en su total integración aguardaba espectante mientras el Salón se colmaba de asistentes y se iban agregando sillas, no obstante lo cual una importante cantidad de público debió permanecer parada como nunca antes se había visto en un acto académico de este tipo en el Senado de la Nacion!!!
   

Momento en que la locutora oficial, no obstante a ya haber dado lectura del Curiculim Vitae del Autor se refirió a otros aspectos de su persona, tales como . que Facundo Alberto Biagosch nació en la Ciudad de Buenos Aires el 27 de abril de 1964. Pertenece a una familia de importante tradición jurídico-política de nuestro País, además de tener entre sus antecesores a muy destacados patriotas y verdaderos próceres argentinos.

Dentro de ellos se destacan el Dr. Diego Arrizola, quien fuera el médico del “Ejército del Norte” del General Manuel Belgrano y Don Isidro Lorea, quien murió defendiendo su solar durante las invasiones inglesas luego de haber donado al gobierno de entonces sus tierras que se ubicaban en la actual “Plaza de los Dos Congresos”. Por este motivo la parte de la plaza ubicada en la esquina de las actuales calles Rivadavia y Paraná, se llama -precisamente- “Plaza Lorea”.

Su abuelo, el Dr. Emilio Biagosch (1893-1957), fue uno de los ideólogos y actores principales de la Reforma Universitaria de 1918. Se destacó dentro de ella por haber sido el redactor de puño y letra del “Manifiesto Liminar” y del acta de huelga general decretada el 15 de junio de 1918 por los estudiantes de la Universidad Nacional de Córdoba, que marcó el inicio de una nueva orientación en todas las altas casas de altos estudios, no solamente de Argentina sino también de buena parte de América Latina. Además fue un destacado radical yrigoyenista que participó como candidato a Diputado en la lista que integraban Carlos Saavedra Lamas, Martin Noel, Enrique Larreta, Ricardo Rojas, Leónidas Anasagasti, Emilio Ravignani, José Tamborini, Faustino Legón en las primeras elecciones a las que concurrió la UCR después de levantar la abstención (el 2 de enero de 1935). Fueron-.según Del Mazo- “un ensayo general del fraude con vistas a la elección presidencial para el período 1938-1944 (donde se “eligió” Ortiz –Castillo).

Su padre, Alberto Ernesto Biagosch (1935-2006) a pesar de haber sido radical en su juventud como su abuelo, una vez producida la “revolución libertadora”, debió escaparse a Córdoba y luego de conocerse públicamente la violación del orden constitucional y de comprobar el salvajismo y las atrocidades cometidas contra el pueblo peronista y todo el peronismo por los “comandos civiles” y por el Decreto 4161 que refrendaron varios ministros de origen radical que apoyaron este sangriento golpe cívico militar, se alejó ideológicamente de la UCR y comenzó a trabajar en el Ministerio de Defensa en el año 1958 cuando el Presidente Arturo Frondizi lo creó y designó Ministro de Defensa al Dr. Gabriel del Mazo. Cuando fue derrocado el Presidente Frondizi, Alberto Biagosch participó de la maniobra ideada por el Juez de la Corte Suprema de Justicia, su –ya por entonces- amigo Julio Oyhanarte. En su condición de Funcionario del Ministerio de Defensa, era el encargado de distraer al delegado militar enviado por las Fuerzas Armadas al Ministerio para que no se enterase por la radio que en esos mismos momentos en que el malogrado y felizmente fracasado General Poggi estaba preparando su uniforme de gala para dirigirse a la Casa Rosada y asumir como Presidente de facto, el Ministro de la Corte Suprema más brillante que conociera nuestro País estaba tomándole juramento al Dr. José María Guido por una interpretación y aplicación de la ley de acefalía, especialmente ideada para evitar que una vez más los uniformados tomaran por asalto el Poder Ejecutivo Nacional y violaran la Constitución Nacional y las Instituciones de la República!

Posteriormente se acercó al Movimiento Nacional Justicialista y al Partido peronista. Fue a partir de entonces cuando comenzó a contactarse con sectores del pensamiento nacional, de la producción, de la CGE y el empresariado nacional. Poco tiempo después entabló una cordial y amistosa relación con el que sería Ministro de Economía del tercer gobierno del Tte. General Juan Domingo Perón: Don José Ber Gelbard.

Con él trabajó durante el año 1972/73 en los orígenes y elaboración de la ley de la “Corporación de Empresas Nacionales”, que fuera instituida en nuestro País, por la Ley sancionada por el Congreso de la Nación N° 20.558. De la misma llegó a ser Director Ejecutivo designado por Decreto firmado por el Presidente Juan Domingo Perón el 20 de diciembre de 1973.

Asimismo fue uno de los ideólogos de las “Sugerencias del Empresariado Nacional para un Programa de Gobierno” conjuntamente con la CGE en marzo de 1973, que habrían de ser ejecutadas por el gobierno como un Plan Trienal –que fe considerado y tenido en cuenta especialmente por Perón para la elaboración del “Modelo Argentino para el Proyecto Nacional”- de no ser por el golpe cívico-militar que destruyó la economía argentina desde el 24 de marzo de 1976.

Previo al mismo, es decir la etapa del último gobierno peronista, es considerada en la historia argentina como una verdadera “época “de oro” para la economía argentina en la que se lograron desde el punto de vista macroeconómico dos hechos únicos en la historia argentina en los que José Ber Gelbard y Alberto Biagosch tuvieron una crucial actuación: 1° que nuestro País tuviera el PBI y el salario más alto de toda su historia y, 2° que la “Corporación de Empresas Nacionales” (que administraba y comprendía a Aerolíneas Argentinas, YPF, Ferrocarriles Argentinos. Gas del Estado, ELMA, todas las empresas energéticas), se constituyera en el holding empresario N° 15 del mundo durante los años 1974 y 1975 medidos por el nivel porcentual de ventas de bienes y servicios.

Fundamentalmente por este motivo y actuación patriótica peronista en defensa de los intereses nacionales argentinos, Alberto Biagosch, en plena dictadura militar fue perseguido por haber sido funcionario del gabinete económico, colaborador y amigo personal del Ministro José Ber Gelbard, a quien el Ministro Martínez de Hoz, -dotado de un profundo resentimiento y odio de clases, lo mandó a amenazar. A punto tal que debió mudarse de domicilio para la preservación de su familia tras haber tenido una serie de amenazas y advertencias de que su nombre figuraba en las listas de funcionarios peronistas que los militares influenciados por Martínez de Hoz, tenían que eliminar.

No cesó -sin embargo- en su lucha sin cuartel contra la dictadura por los crímenes le lesa humanidad que iba sistemáticamente cometiendo y por su corrupta política económica nefasta para las economía argentina y contraria a los intereses nacionales!

Por eso, también durante la dictadura, fue uno de los encargados junto a los Dres. Alberto González Arzac y Deolindo Felipe Bittel de denunciar ante la delegación de “Amnesty Internacional” los secuestros, desapariciones y torturas de compatriotas que sistemáticamente estaban ejecutando las autoridades del gobierno militar sin juicio previo ni orden judicial alguna.

En aquellos años también acompañó a mujeres de Funcionarios y dirigentes peronistas injustamente encarcelados y otros torturados como Antonio Cafiero y Gustavo Caraballo, respectivamente.

Posteriormente se convirtió en el primer Secretario del “Foro de la Empresa Nacional”, entidad de la que participaron todos los sectores económicos de la producción económica argentina, contrarios a la especulación financiera y destrucción de la economía y la industria nacional que había impuesto el Ministro Martínez de Hoz.

Dentro del marco del “Seminario Permanente de Alta Conducción. Ciclo 1979. La empresa privada nacional. Su contexto”, participaron convocados por Alberto Biagosch, los más destacados dirigentes políticos, pensadores, juristas y economistas de aquellos años que se oponían al gobierno militar y a la política económica que destruyó el empresariado nacional y la industria argentina. Entre ellos podemos destacar a Julio Oyhanarte, Aldo Ferrer, Ítalo Luder, Carlos Floria, Humberto Volando, Antonio Tróccoli, Enrique García Vázquez, José Miguens, Juan José Taccone, Marcelo Diamand, Emilio Mignone, Augusto Conte Mc. Donell y otros mas a quienes Facundo Biagosch tuvo el privilegio de conocer y escuchar, dado que él con sus 15 años de edad, era el encargado de grabar las conferencias que se dictaban en este ámbito.

Fue éste, el segundo aplastante triunfo político de Alberto Biagosch sobre Martínez de Hoz: El primero, fue el haber sido más astuto al haberse mudado de casa a un departamento que alquiló desde marzo de 1976 hasta diciembre de 1979 al General ® Dellla Crocce, donde -tal como el mismo decía- “nunca iban a ir a buscarlo, no obstante a que Martínez de Hoz lo hubiese incluido en aquella lista negra”. El segundo triunfo se manifestó en el plano estrictamente intelectual en el que el Ex ministro nunca pudo vencerlo, ni -por lo tanto- lograr hacer prevalecer sus ideas político- económicas que despertaron las críticas de economistas, juristas y pensadores más elevadas desde el punto de vista intelectual que logró reunir, encausar y organizar Alberto Biagosch desde su función de Secretario del Foro de la Empresa Nacional.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
Mientras la Locutora Oficial se refería a los aspectos salientes de la persona y obra del Autor, el Panel escuchaba atentamente.
   

El Autor comenzó su exposición haciendo referencia lo escrito en su "Prefacio", y en tal sentido destacó que la antinomia “historia oficial-revisionismo histórico” ha quedado ya superada en nuestro país, a punto tal que ya varias son las opiniones de destacados autores que postulan que la otrora llamada “historia oficial” en realidad ya no existe y por lo tanto deviene abstracto hablar de la misma.

Ello así, precisamente, porque la corriente revisionista de nuestra historia ha logrado imponerse al hacer valer “la verdad histórica objetiva”, y ello ha permitido ya desde las primeras décadas y hacia mitad del siglo XX demostrar a los argentinos que la versión oficial de nuestra historia no fue más que la manera de asegurarse para el futuro la consolidación de un modelo de País y una etapa originada tras las ignominiosas batalla de Caseros en el siglo XIX y la Revolución Libertadora en el siglo XX.

Como contrapartida de aquél corresponde señalar que ha sido el enfoque y revalorización del modelo Nacional, popular y federal con acabada concepción de Nación el que –a pesar de los golpes– ha logrado imponerse y felizmente y gracias a Dios! es el que transita la Argentina desde el año 2003 ya como modelo inquebrantable de la voluntad popular expresada en las urnas. Ya muy pocas son las opiniones que dejan de advertir claramente que el modelo de País federal, nacional y popular con una economía pujante a partir de la industrialización y un tipo de cambio razonable y acorde con la necesidad de volver a ser un país exportador, puso punto final al endeudamiento externo y a la tristemente recordada “patria financiera” que inicialmente en nuestro País se impusiera a fuerza de sangre y fuego en la última dictadura militar de 1976-1983.

Pero no obstante ello, la que fue la más sangrienta dictadura de toda la historia argentina y una de las más corruptas y cobardes –junto a la chilena del General Pinochet– del mundo contemporáneo, se utilizó para terminar de destruir el modelo de País nacional y popular que había comenzado el General Perón democráticamente en 1946, que continuó en 1952 hasta la barbarie desatada por los opositores y externos e internos del País que culminaron el 16 de septiembre de 1955.

El último gobierno militar sirvió y fue utilizado –entre otras cosas – para terminar de borrar de la faz de la tierra, los máximos logros de la política económica ideadas por Perón y efectivizadas por el Ministro de economía Don José Ber Gelbard y para eliminar a la generación de compatriotas que la idearon, que la hicieron posible y que la defendieron con su vida! Esto así no sólo porque el pueblo argentino es esencialmente defensor de la corriente política nacional, rosista y peronista, sino también porque en nuestro País hacía tiempo ya que se venía gestando la corriente de “Pensamiento Nacional” que se originó y se nutrió del federalismo, del rosismo, yrigoyenismo y luego del peronismo. Se trata de postular la premisa fundamental de que el Pensamiento Nacional es una experiencia reflexiva que, pretendiendo derribar las barreras determinadas por contenidos ideológicos concebidos en otras geografías, coloca a lo nacional en el centro del análisis. Este modo de especular, –sostiene Pestanha–, se concentra en la realidad concreta, y promueve en tanto, un aprender que implica desaprender las deformaciones ideológicas impuestas por una superestructura cultural que nos es total o parcialmente ajena. Dentro de los hechos histórico políticos argentinos que de manera más determinante, constituyen clara manifestación de la génesis e implementación victoriosa del Pensamiento nacional, podemos enumerar –como ejemplos trascendentales– los siguientes:

El día el 20 de noviembre de 1845 la Confederación Nacional Argentina, –gracias al patriotismo, decisión política e inteligencia del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, entonces encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación, Brigadier General Juan Manuel de Rosas– demostró al mundo entero que la Argentina no habría de ser nunca más una colonia y en la Vuelta de Obligado combatió con denuedo al invasor.

También en los siglos XX y XXI la Nación Argentina demostró al mundo con hechos políticos concretos de soberanía política que no sería nunca más una colonia de potencia extranjera alguna ni de ningún centro financiero internacional! (Ver Pestanha, Franciso José en ¿Existe un Pensamiento Nacional? Ediciones Fabro. 2011. pág. 21).

Esto fue posible y por ello, el Pueblo Argentino y nuestro País entero les debemos al Tte. General Juan Domingo Perón, –primero– y al Dr. Néstor Carlos Kirchner –después– haber sabido continuar e instrumentar en fáctica concreción, aquella dirección de soberanía política que trazaron a lo largo de estos doscientos años los verdaderos Padres y Prohombres de la Patria. Ellos fueron José de San Martín –en primer lugar–, y lo continuaron y lograron consolidar dicho modelo, José Gervasio Artigas, Juan Manuel de Rosas, Manuel Dorrego, Facundo Quiroga y los caudillos federales. Posteriormente quienes también así lo hicieron, fueron Don Hipólito Yrigoyen en los siglos XIX y primeros años del XX, y Perón y Kirchner culminaron a lo largo de la mitad del siglo XX y primera parte del siglo XXI. Además de ello, luego de esta suerte de primera parte del “Prefacio” también destacó el Autor que numerosos han sido los antecedentes que han coadyuvado con la formación y posición esencialmente nacional revisionista frente a nuestra historia que el lector advertirá que con meridiana claridad surgen de estas páginas. Las mismas, –sumados a otros hechos posteriores– originariamente son el producto de la influencia del pensamiento, enseñanzas y visión de los hechos históricos y políticos más importantes de nuestro país que me inculcara mi padre, el Dr. Alberto Ernesto Biagosch (1935-2006). Por ello –entre otras cosas– mi nombre me fue elegido por mi padre, en homenaje al General Juan Facundo Quiroga y a mi hermano Juan José Biagosch (+) , en homenaje al General Juan José Valle.

Uno de los últimos aportes efectuados a su Patria por Alberto Biagosch lo constituye el “Informe de Renegociación de los Contratos con Empresas prestadoras de Servicios Públicos” efectuada en junio de 2002. La misión histórico-política que tuvo el mismo fue la de impedir que las empresas extranjeras prestadoras de los servicios públicos en la Argentina, impusieran a su antojo el precio que los argentinos debíamos pagar por los servicios púbicos. Además sirvió para analizar y aclararle al entonces Ministro de Economía Lic. Roberto Lavagna, el tema referido a los Servicios Públicos y regulación de sus tarifas en la Argentina. También se ha destacado con anterioridad en otra obra (Ver Biagosch, Facundo - González Arzac, Alberto, Directores”, en Tarifas Públicas. En Homenaje al Dr. Alberto Biagosch. Ed. Ad. Hoc. Buenos Aires, 2009. pág. 16.). que fue el último legado de Alberto Biagosch a su Patria y que “…el autor intelectual y material del llamado “Informe Biagosch” tuvo en su formación iusfilosófica aquello que le permitió –entre otras grandes obras legadas a su país– la elaboración del mismo. Para ello, su autor –entre otras cosas propias de una capacidad y formación superiores al nivel medio de sus contemporáneos políticos tuvo,-siguiendo las enseñanzas y ejemplo del Tte. Genera Juan Domingo Perón–, una larga relación con los clásicos griegos y latinos– Platón, Aristóteles, Aristófanes, Esquilo, Eurípides, Diógenes Laercio, Plutarco, Cicerón. También con los grandes nombres del pensamiento político histórico –Maquiavelo, Manzini, Michelet, Montaigne, Rousseau, Kant, así como con las grandes plumas de la Iglesia: San Agustín, Santo Tomás de Aquino, San Bernardo, San Buenaventura.

Entre sus compatriotas no faltaban a sus conocimientos las obras de Monseñor de Andrea, José Luis Busaniche, Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, José María Rosa, su amigo Fermín Chávez y Ernesto Palacio, amigó de su padre quienes fundamentalmente influyeron en su pensamiento para la acabada interpretación de la historia de las empresas prestadoras de servicios públicos en la Argentina. Esta corriente de pensamiento e ideas de estos autores, además, influyeron de manera determinante en el análisis integral de la problemática que se planteaba ya en la elaboración de la que sería la solución mas ecuánime y justa del problema del aumento de tarifas…” Pero no solamente influyeron los autores revisionistas más importantes de nuestro país en su pensamiento y formación de modo de permitirle la producción del conocido como “Informe Biagosch” que es analizado, trascripto y comentado en el libro Tarifas Públicas. En Homenaje al Dr. Alberto Biagosch, sino también transmitir generosamente los conocimientos adquiridos a todos los argentinos en general y a sus hijos en particular.

Pero además de ello mi padre me inculcó la importancia política de estos autores, como representantes más acabados del pensamiento nacional en la República Argentina y como tal, los he tomado y seguido desde entonces.

Recuerdo que uno de los primeros libros de historia argentina que mi padre, siendo yo todavía un niño, me recomendó leer fue el de Ernesto Palacio. El mismo estaba en su Biblioteca, dedicado a su padre, es decir mi abuelo el Dr. Emilio Biagosch quienes habían sido amigos en su juventud.

Cuando este Autor comienza su análisis sobre la Caída de Rosas y luego analiza la batalla de Caseros, lo hace refiriéndose a la “Ignominia de a Caseros”. Este es el origen principal y primer
antecedente del Título de este libro.

Otras de las obras históricas que de manera determinante también influyeron en mi posición histórica revisionista fueron el “Diario de la Historia Argentina” de Jorge Perrone del Año 1974 y la Vida de Don Juan Manuel de Rosas de Manuel Gálvez. La misma fue republicada en el año 1975 en fascículos semanales que mi padre los días martes a la noche iba a comprarme en el kiosco de revistas de la Avenida Las Heras y Scalabrini Ortiz para que yo leyera, y pudiera así comenzar con mi formación histórica y aprender la verdadera historia del Restaurador de Las Leyes.

Con el tiempo mi padre encuadernó esta magnífica obra que hasta el día de hoy guardo con gran gusto en mi biblioteca y es frecuentemente consultada, como lo ha sido para elaborar esta obra.

También recuerdo como, pasados casi treinta años de aquel entonces, conversando con el Dr. Alberto González Arzac en la Confitería Casablanca frente al edificio Anexo de la Cámara de Diputados, le comenté mi idea de escribir un trabajo trazando un “paralelo” entre las dos más grandes ignominias argentinas de los siglos XIX y XX respectivamente: la batalla de Caseros y la Revolución Libertadora.

Fue entonces cuando este notable jurista, historiador y maestro me recordó la célebre frase de otro gran patriota argentino, el Dr. Alejandro Olmos, cuando después del 16 de septiembre de 1955 dijera que “no se confundan compañeros, esto es un nuevo Caseros…”.

Convencido de que ello así ha sido en nuestra historia, una y otra vez la idea ha dado vuelta por mi cabeza hasta que gracias a Dios, he podido materializarla en esta obra publicada por mi “compañero” y amigo Fabián D’Antonio, titular Responsable de Ediciones Fabro que someto al juicio de los lectores y aspiro a que pueda servir para terminar de dilucidar la verdad histórica objetiva, poniendo del debate en su quicio –como diría el gran Maestro argentino Dr. Arturo Enrique Sampay–, de lo que estos hechos aberrantes significaron para la Nación Argentina y las nefastas consecuencias jurídicas, políticas y sociales que nos dejaron a los habitantes de esta bendita tierra.

Se trata, además de dos procesos políticos en los que al Argentina debió combatir con dos potencias imperiales extranjeras, el Imperio del Brasil y el Británico, respectivamente, sin duda alguna se trata además de dos imperdonables traiciones que derivaron en dos hechos históricos considerados verdaderas vergüenzas nacionales por generaciones pasadas, presentes y futuras de argentinos! De acuerdo a lo que venimos sosteniendo estamos por demás convencidos que estos dos hechos objetivos nefastos para nuestra historia, no sólo merecen el recuerdo más repudiable de todo argentino bien nacido y el calificativo de “ignominioso”, sino que también guardan varios puntos de contacto entre uno y otro que han sido analizados a lo largo de las páginas del libro.

Para ello, -acotó el Autor,- hemos hecho todo lo posible para analizar y citar también –en lo que puede parecer un exceso de buena fe doctrinaria–, las interpretaciones que sobre los mismos han efectuado autores que se encuentran claramente en la posición contraria. A este respecto aclaró que no lo mueve ningún espíritu de cercenar el derecho a expresarse libremente sobre hechos histórico-políticos que tiene todo ciudadano en nuestro País, ni de silenciamiento de las opiniones adversas. Por el contrario estamos convencidos de que la nuestra será una opinión que habrá de coadyuvar con la verdad histórica objetiva para lo que nos hemos valido de relatos y fuentes históricas, incluidas las correspondientes a otras escuelas e incluso a las de la historia oficial. Será de la confrontación de opiniones, escuelas e ideas históricas de donde claramente el lector encontrará y podrá sacar sus propias opiniones y conclusiones.

Tal como hemos dicho en otra obra con anterioridad, utilizamos este adjetivo calificativo, dado que si bien la misericordia de Dios es infinita para con los hombres, es un elemental principio cristiano manifestar un sincero arrepentimiento por las faltas y los pecados cometidos, para merecer el perdón divino. Atento a ello y a que en este medio siglo transcurrido –fundamentalmente– desde los ignominiosos acontecimientos del 16 de septiembre de 1955, no sólo no ha habido un cristiano arrepentimiento por las gravísimas faltas y pecados mortales cometidos, sino que los días 16 de septiembre de cada año se escuchan todavía trasnochadas y exaltadas voces que aún guardan un infinito rencor y odio desmedido incontrolable que, lejos de acercar a sus declamadores al arrepentimiento cristiano, parecen mas bien dirigidos hacia lo irrevocablemente “cuasi imperdonable” por el Padre de los Cielos. ¡Quiera Dios Misericordioso tener clemencia con los autores de tantos males a generaciones pasadas, presentes y futuras de argentinos y a los intereses de la Nación Argentina! (Ver Biagosch Facundo Alberto en “El bien común en la Constitución y el quiebre al orden constitucional”. Segundo Premio Concurso CPACF en Homenaje al Dr. Rafael Saiegh sobre Derecho Político. Ed. Ad. Hoc. Buenos Aires, 2007, pág. 42.)

Para lograr este resultado hemos considerado –además– una situación objetiva, claramente manifestada recientemente por el Dr. Miguel Ángel Lentino en su obra: “Sarmiento. Mentirosa es su Historia” (Ediciones Fabro. Buenos Aires, 2012), cuando transcribe textualmente el anteúltimo de los párrafos del magnífico prólogo de la obra “Vida de Hipólito Yrigoyen” que escribiera el gran poeta, dramaturgo, sociólogo, novelista, ensayista, historiador y biógrafo argentino Manuel Gálvez (1882-1962):

En la misma este clásico Autor argentino destaca que “Voy a insistir sobre el tema de la imparcialidad. Del que hablé también en el Prólogo de mi Vida de Hipólito Yirigoyen, pero considerándolo desde otro aspecto. La imparcialidad consiste en estudiar el tema istórico sin prejuicio, con el anhelo de encontrar la verdad. Suele erróneamente, confundirse la imparcialidad con la expresión fría y serena. Creo que, una vez hallada la verdad, no tiene el historiador obligación de parecer sereno, objetivo o neutral. Al contrario, una vez que uno se ha convencido de la verdad, debe gritarla, sobre todo si favorece a un hombre injustamente calumniado. Pero esto no nos exime de exponer las malas acciones de un personaje al que hemos llegado a admirar .Siempre la verdad, en todos los momentos: este debe ser el lema del historiador y del biógrafo. No confundamos, pues, con la parcialidad la exposición sincera o calidad del resultado de nuestros estudio imparciales. Ser verdadero y sincero es siempre ser imparcial.

Y si debemos ser sobrios, serenos y objetivos no es por simular imparcialidad, sino por dignidad literaria, por voluntario despojamiento estilístico y porque así conviene a la gravedad de la historia…”

Por ello es que refiriéndose a la historia oficial señalaba Raúl Scalabrini Ortiz que “todo lo que nos rodea es falso e irreal. Es falsa la historia que nos enseñaron. Falsas las creencias económicas que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan y las disyuntivas políticas que nos ofrecen. Irreales las libertades que los textos nos aseguran. Todo lo material, todo lo venal, trasmisible o reproductivo, es extranjero o está sometido a la hegemonía financiera extranjera”.

Ello es también que claramente surgirá de lo escrito y volcado en este libro, que ha sido falso lo que nos han enseñado sobre las caídas de Rosas y de Perón los autores de la historia argentina oficial. Fundamentalmente porque esta corriente ya superada se inició como sistema de enseñanza para tergiversar la verdad histórica objetiva del patriotismo, la inteligencia y la grandeza deespíritu de Rosas y Perón como la de los logros geopolíticos de sus gobiernos y en vano intentaron engrandecer la figura del gran traidor y vulgar contrabandista Urquiza. Relacionado con ello, recuerdo que hace ya algunos años, -elat{o el Autor-, me tocó concurrir en mi calidad de Inspector del Dpto. Asociaciones Civiles y Fundaciones de la Inspección General de Justicia a una asamblea de la “Academia Argentina de la Historia” Fue en esa oportunidad donde conocí personalmente al profesor Eugenio Rom de quien había leído varios años antes sus “Conversaciones con Juan Domingo Perón”, libro que escribió luego de entrevistar en Puerta de Hierro al General en su exilio en España. También recordó que en esa misma asamblea el Presidente de esta entidad, Profesor Juan José Cresto le obsequió un libro sobre el General Urquiza publicado con motivo de la rememoración del bicentenario de su nacimiento, publicado por el Instituto Urquisista.

Fue en ese momento, –luego de escuchar sus elogiosas palabras sobre Urquiza–, cuando le agradecí la gentileza al Profesor.

Pero le aclaró que no podía aceptar el libro dado que el se encontraba en el cumplimiento de sus funciones como Inspector de Justicia, es decir de Funcionario Público y que –además– el se encontraba ubicado histórica e ideológicamente justo en la “vereda de enfrente”. Ello así porque había aprendido del tema de todos los autores que hasta acá hemos indicado y en conversaciones con el Dr. José María Rosa.Relató al respecto que efectivamente, después que había leído su monumental obra “La caída de Rosas” de la biblioteca de su padre –y que hemos releído y citamos en este libro gracias a su segunda edición publicada en septiembre de 2010–, había tenido el privilegio de conocer a “Don Pepe” en el año 1981. Todavía en esos años era Director de la Revista Línea y su segundo en la escala jerárquica interna el Dr. Rubén Contesti.

Este último, amigo personal de mi padre y de este autor, era el encargado de recibirlo en la sede de la calle Alsina cuando los días martes a las 20 hs. el Autor tomaba un taxi en la esquina de Santa Fe y Pueyrredón donde entonces vivían –tras haber tenido que mudarnos en plena dictadura por razones de fuerza mayor impuestas por las circunstancias de aquellas negras jornadas–, y sigilosamente se dirigía a la revista al curso sobre “Historia de la Constitución Nacional Argentina” que “Don Pepe” dictaba personalmente.

El querido amigo de hace mas de treinta años, Rubén “Chacho” Contesti entonces lo recibía y desde su oficina el llamaba por teléfono a su madre, por pedido de ella, para avisarle que había llegado bien dado que en época de plena dictadura militar, concurrir a ese curso todavía podía ser visto como una “actividad subversiva” por la febril mente de las autoridades militares que asaltaron el poder constitucionalmente constituido y gobernaron de facto el País desde el tristemente recordado 24 de marzo de 1976.

Fue en este ámbito y dentro de este marco, acotó- donde tuvo el verdadero privilegio de conocer personalmente a quien ya por entonces era considerado el Historiador y Autor revisionista más renombrado y leído del país.

Recodo perfectamente cuando Don Pepe hacía su ingreso a la Sala con su boina, su pipa y acompañado por su elegante bastón se sentaba y comenzaba verdaderamente a dictar cátedra. Las ideas y sus palabras le brotaban como agua de manantial y él tomaba nota enjundiosa y prolijamente. Terminada la exposición que duraba aproximadamente hasta las 21 hs, se acercaba a él, siendo el más joven del auditorio conformado fundamentalmente por abogados, y con sólo 17 años de edad se quedaba conversando y preguntándole algo en particular que acababa de escuchar por primera vez de su boca. En ese momento pasados algunos minutos Don Pepe le decía paternalmente con su voz tan característica “…venga m´hijo, acompáñeme hasta el taxi…” y él con un respeto casi reverencial lo acompañaba a bajar la escalera hasta llamar un taxi y verlo partir, mientras continuaba enseñándole con sus relatos la historia de la Constitución Argentina!

Tal como hemos dejado dicho con anterioridad, siguiendo los lineamiento esenciales del artículo 902 del Código Civil, según el cual cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos, se refirió prudencialmente en el libro y lo reiteró en el Senado a partir del conocimiento de algunos hechos históricos que pufo aprender de la lectura de sus obras o hechos históricos que ha aprendido directamente de boca de supadre y de los más grandes historiadores argentinos contemporáneos.

Fundamentalmente de José María Rosa tal como hemos indicado. Asimismo de Fermín Chávez a quien también tuvo el privilegio de conocer personalmente. A ellos bien podemos sumar las lecturas de las obras de los grandes historiadores revisionistas como Adolfo Salidas, Carlos Ibarguren, las de los hermanos Rodolfo y Julio Irazusta, o la de Jorge Perrone. Adelantándonos en el tiempo corresponde destacar la influencia de las obras de Alberto González Arzac, Pacho O´Donelll y la de otros grandes estudiosos a quienes tiene el privilegio de frecuentar en los distintos cursos que dicta el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas como Alberto Gelly Cantilo, Oscar Denovi, José Luis “Pepe” Muñoz Azpiri, Jorge Sulé o el Embajador Héctor Flores entre otros.

También ha coadyuvado con sunterés en estos temas históricos el hecho de ser Miembro Regular del Instituto de Historia del Derecho del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal CPACF., fundamentalmente por el elenco de miembros que lo integran.

El Director fue en vida el Dr. Alberto González Arzac, Alberto Gelly Cantilo el Subdirector, la Dra. María Luz Amadora Rodríguez es la Secretaria y lo integranos Drs. Enrique Arnoux Narvaja, el Autor de esta obra, Jorge Alberto Cellier, Jorge Francisco Cholvis, Carlos Alberto De Santis, Ezequiel Jesús Drugueri, Jorge Eduardo Roque Fernández, Sergio Rodolfo Núñez y Ruiz Díaz y Sandro Fabricio Olaza Pallero.

El lector habrá de apreciar entonces, las razones de su eterno agradecimiento al Padre de los Cielos por lo que le permitió aprender en su niñez y juventud, por poder continuar estudiando, repasando y aprendiendo día a día y la obligación moral que ha sentido de transmitirlo en estas páginas a generaciones actuales y futuras de argentinos. ¡Quiera Dios Nuestro Señor que podamos lograr este objetivo auto impuesto en memoria y agradecimiento por todo lo recibido de todos los mencionados en el citado Prefacio podemos decir con Miguel de Cervantes “historia émula del tiempo, deposito de las acciones, testigo de lo pasado y lo presente, advertencia de lo porvenir” (El Quijote XL).

Tal como ya hemos señalado anteriormente, la historia es el estudio y el relato de los acontecimientos pasados de que nos valemos para entender el presente y, si cabe, para intentar sospechar lo futuro. En principio sólo puede hacerse mediante dos tipos de datos: informaciones de testigos y noticias de documentos.

Para la elaboración de este libro de historia nos hemos podido valer –felizmente– de estas dos categorías de fuentes. A saber:

En primer lugar las “informaciones de los testigos” se corresponden con los relatos de la doctrina peronista, obra de gobierno y posterior caída de Perón que me transmitiera en primer lugar mi padre, Dr. Alberto Biagosch, posteriormente dos grandes maestros y amigos, los Dres. Felipe y Alberto González Arzac. Con el paso del tiempo tuve el privilegio de conocer a grandes historiadores y hombres de la política argentina, tal como hemos señalado en el punto anterior. Pero además de ellos, quiero destacar el enorme privilegio que me ha deparado la vida en los últimos diez años de poder conocer –y repasar los más importantes hechos históricos del peronismo y de la revolución libertadora– a quienes desde siempre he considerado como “verdaderos próceres del peronismo” y de la resistencia peronista como lo fue y felizmente continúan siéndolo el Dr. Enrique Oliva, Carlos Ponce, Porfirio Calderón, Manuel Gallardo, Natalio Acher, José Notaro y algunos más.

Las “noticias de documentos” a las que se refiere Toynbee como fuente de estudio de la historia, el lector habrá de apreciar que en este libro están representadas por todas y cada una de las citas bibliográficas que –además de haberlas mencionado en el punto anterior– a lo largo de la obra hemos efectuado.

   

A continuación el Autor desarrolló algunos de los aspectos desarrollados en la Introducción del libro, y en tal sentido destacó lo siguiente:

En una y clásica interpretación de la historia, que compartimos in totum bien podemos decir con Miguel de Cervantes “historia émula del tiempo, deposito de las acciones, testigo de lo pasado y lo presente, advertencia de lo porvenir” (El Quijote XL).

Tal... como ya hemos señalado anteriormente, la historia es el estudio y el relato de los acontecimientos pasados de que nos valemos para entender el presente y, si cabe, para intentar sospechar lo futuro. En principio sólo puede hacerse mediante dos tipos de datos: informaciones de testigos y noticias de documentos.

En este libro hemos podido valernos de estos dos tipos de fuentes: las “informaciones de los testigos” están inicialmente determinadas por las primeras conversaciones que desde muy chico –y hasta sus últimos días- mantuviera con mi padre, unos años después con dos de mis grandes maestros y amigos, los Dres. Felipe y Alberto González Arzac, con “Don Pepe” Rosa, con Rubén “Chacho” Contesti, y posteriormente con verdaderos “Próceres del peronismo” y de la historia argentina como lo han sido y son los héroes sobrevivientes de la “Resistencia Peronista”. Entre ellos Enrique Oliva, Porfirio Calderón, Manuel Gallardo, Carlos Ponce, José Notaro, y otros sobrevivientes de la gran tragedia argentina que de desató luego de la revolución libertadora.

Las “noticias de documentos”-como categoría de fuente en la interpretación de Arnold Toynbee, están representadas por la gran cantidad de bibliografía que hemos citado, que el lector podrá apreciar a lo largo de toda la obra.

Aún así, como señala Arnold Toynbee al inicio de su monumental obra -cuya lectura también me aconsejara desde chico mi padre- en cualquiera época de cualquiera sociedad el estudio de la historia, tal como las demás actividades sociales, está gobernado por las tendencias dominantes del tiempo y el lugar. A efectos de resaltar la relatividad del pensamiento histórico, Toynbee cita en el comienzo de su obra, aquél texto atribuido a Jenófanes: "Los etíopes dicen de sus dioses que son de nariz roma y tez oscura, y los tracios de los suyos que son de ojos azules y cabellos rojos. Si los bueyes y caballos tuvieran manos y quisieran dibujar o producir obras de arte como los hombres, los caballos dibujarían a sus dioses como caballos, y los bueyes como bueyes, y esculpirían sus cuerpos divinos conforme al modelo de los suyos propios." 1

El interés filosófico por la naturaleza del saber histórico surgió en gran parte dentro de una corriente general de protesta contra la tendencia existente entre los seguidores de la Ilustración a considerar las ciencias naturales como paradigma de todo conocimiento verdadero. Incluso, para algunos de los primeros filósofos de la historia, la idea de que las categorías y modos de interpretación utilizados con tanto éxito en la investigación de la naturaleza física podían aplicarse con validez a los estudios humanos distaba de ser evidente.

La naturaleza de la historia y su objeto de estudio bien pueden ser analizados a partir de distintos elementos, o bien teniendo en cuenta variables consideraciones. Así, podrá hablarse de filosofía de la historia, de historia y ciencias sociales, de etnohistoria, de historia cultural, de historia social, de historia de las ideas, etc.

La filosofía de la historia, por ejemplo, es una expresión que hoy se usa referida a dos tipos de investigación totalmente distintos. Tradicionalmente se ha utilizado para designar los intentos de ofrecer una explicación o interpretación totalizadora del proceso histórico. En este sentido, las filosofías de la historia, se han planteado siempre cuestiones tales como: ¿cuál es el sentido (significado o finalidad) de la historia? o, ¿Cuáles son las leyes fundamentales que rigen el cambio y el desarrollo históricos? Entre los principales exponentes de este tipo de teorías podemos citar a Vico, Herder, Hegel, Comte, Marx, Buckle, Spengler y -más recientemente- Arnold Toynbee y Pitrim Sorokin. Todos ellos comparten la creencia de que la historia presenta problemas que escapan a la atención de los historiadores ordinarios, cuya labor, limitada en gran parte a la investigación de determinadas áreas o sectores del pasado, no satisface la exigencia de una concepción intelectual o moralmente aceptable del curso de la historia "como un todo".

El historiador, como cualquier otro investigador de causas, no puede evitar acudir a proposiciones generales que expresen uniformidades verificadas empíricamente; son éstas las que proporcionan el apoyo o justificación esencial que sus explicaciones requieren.

Hemos señalado anteriormente que dado que la palabra concepto (del latín conceptus) es entendida como la idea que concibe o forma el entendimiento, y si entendemos a la palabra “definición” (del latín definitio) como la proposición o fórmula por medio de la cual se define un concepto,3 corresponde hacer algunas referencias del título de esta obra.

El diccionario de la Real Academia de Lengua Española al hablar del concepto de “ignominia”, destaca que el vocablo proviene del latín ignominia que significa afrenta pública. Esta lleva implícita una ofensa que se realiza de manera pública y que por ello resulta visible por los integrantes de la comunidad.

También puede interpretarse como una especie de mancha que atenta contra la dignidad de la civilización, y varias otras conceptualizaciones.

Independientemente de la acepción o definición que le demos o le asignemos al concepto, estamos indudablemente ante un hecho que supera la calificación de disvalioso, reprochable, objetable, censurable, contrario al interés y al bienestar general, injusto e –incluso- deleznable.

Todos estos calificativos quedan comprendidos dentro del vocablo de ignominia, porque fundamentalmente se trata de una afrenta colectiva contra el conjunto, es decir contra la comunidad en su conjunto, la comunidad toda, y esto la torna pública dentro de la misma.

Es sufrida por todos y por ello el reproche y su consecuente rechazo contra la ignominia, será colectivo.
Esta es la explicación del rechazo popular y del repudio de la comunidad en forma prácticamente absoluta que tuvieron en su momento y mantienen al día de hoy las campañas que culminaron en los derrocamientos y caídas del Brigadier General Juan Manuel de Rosas en 1852 y del Tte. Peral. Juan Domingo Perón en 1955.

Estas ignominias paralelas tienen en común entre otras cosas la nefasta y repudiable consecuencia de configurar verdaderos atentados contra el bien común, entendido dentro de la concepción aristotélico tomista como el bien de la comunidad en su conjunto y no como al suma de lo bienes individuales de sus integrantes. Llevan implícito, entonces, la característica esencial de ser actos contrarios al interés y al bienestar general de la comunidad donde se producen; Es decir de la Nación Argentina y del pueblo argentino!

De estas dos premisas lógicas surge entonces que todo hecho ignominioso o que lleve y/o sea considerado como una ignominia, será contrario al bien común.

En este libro habremos de demostrar que el calificativo de verdaderas ignominias le cabe tanto a la mal llamada “Batalla de Caseros” como casi un siglo después a la mal llamada “revolución libertadora”.
Maliciosamente llamadas así por la historia oficial, -en primer lugar- , porque el 3 de febrero de 1852 las tropas argentinas pelearon con denuedo en los campos de Morón y el nombre de “Caseros” se le impuso como nombre a la batalla para la historia oficial porque allí fue donde combatieron las tropas brasileras que así lo exigieron.

Y fue el Imperio del Brasil el verdadero triunfador de esta batalla frente a las tropas de la Confederación Argentina, que luego de la ignominiosa traición del nefasto gobernador contrabandista Justo José de Urquiza, cayeron derrotadas.

Es en este punto donde debemos -en honor a la verdad histórica objetiva!- dejar lo suficientemente aclarado para las generaciones presentes y futuras de argentinos lo siguiente:

Es absolutamente falaz la afirmación tantas veces proclamada, escuchada y repetida por los voceros de la historia oficial de que el Pronunciamiento de Urquiza y luego la batalla de Caseros obedecieron a un proceso histórico político dirigido a derrocar a un tirano que solamente gobernaba con facultades extraordinarias la Confederación Argentina sin querer darle una organización constitucional a la misma.
Falsa es esta interpretación que casi como un dogma nos han querido y han logrado imponer a partir de 1852 hasta la irrupción del movimiento y corriente de interpretación revisionista de nuestra historia, por dos cuestiones fundamentales: Justo José de Urquiza ya ha quedado en nuestra historia como el mayor Traidor que conocieron estas tierras, a punto tal de que siendo jefe del Ejército que habría de combatir contra el Imperio del Brasil a quien se acaba de declarar la guerra, se da vuelta y con ese ejército, sumado a las tropas imperiales del enemigo, es decir del Imperio del Brasil y los mercenarios traídos y especialmente contratados, ataca a su propia Patria y derroca a Rosas.

Viene al caso recordar acá que por algo en el último círculo del Infierno del Dante, ubica a los traidores y que en la Antigua Grecia el castigo mayor era el destierro, sólo reservado para los “Traidores a la Polis”. Es decir para quienes cometían traiciones políticas, como efectivamente fueron Caseros y La Libertadora.

Pero no sólo la campaña en su contra y posterior derrocamiento se hizo contra Rosas visto como gobernador de la Provincia de Buenos Aires, sino también como encargado de la representación externa de la Confederación Argentina.

Este imperdonable proceder del gran traidor de nuestra historia, agrava más aún su delictiva calificación objetiva cuando consideramos que el gobernador de Entre Ríos Justo José de Urquiza no sólo fue un traidor, sino que esta vergüenza obedeció a cuestiones fundamentalmente ligadas a su sus intereses económicos fraudulentos con lo cual se desestima del todo la falsa visión de que se trataba de un estadista de los orígenes de nuestro país 4.

4- Por eso reitero, -tal como señalamos en páginas anteriores- que hace algunos años me tocó asistir en mi calidad de Inspector del Departamento Asociaciones Civiles y Fundaciones de la Inspección General de Justicia a una asamblea de la “Academia Argentina de la Historia”. Hacia el final del acto asambleario, el Presidente de la entidad, el Historiador Juan José Cresto, quien también por entonces se desempeñaba como Director del Museo Histórico Nacional, me obsequio un libro dedicado sobre Urquiza editado por el Instituto Urquicista de la Provincia e Entre Ríos y el Instituto Nacional Urquicista “para que conociera su obra”. Fue entonces cuando después de agradecerle su gentileza, le advertí que en realidad yo no debía ni podía aceptar el gentil obsequio porque –en primer lugar- yo estaba cumpliendo con mis obligaciones que como Funcionario Público hacían a mi desempeño en aquella asamblea. Y en segundo lugar le manifesté que yo claramente, mas bien me ubicaba ideológicamente en la “vereda de enfrente” ya que había leído, estudiado, escuchado, conversado y consecuentemente aprendido todos estos temas nada menos que con “Don Pepe” Rosa, tal como ha quedado relatado anteriormente en este libro.

Los negocios espurios de Urquiza fueron directamente perjudicados por la Ley de Aduanas de 1835 y por ello es que luego de su sanción siguió contrabandeando con el sitio de Montevideo para poder seguir enriqueciéndose ilícitamente.

He aquí al nefasto personaje de nuestra historia continuó su lucha contra quien le impedía o -cuanto menos- perjudicaba o entorpecía sus delitos económicos en defensa de los intereses de la Confederación, hasta que se alió con el enemigo para derrocarlo.

Decimos que se sumaron al ejército argentino-brasilero gran cantidad de mercenarios de distintas nacionalidades como italianos, españoles, alemanes y de otras latitudes. La mayoría de ellos como simples mercenarios contratados para cumplir el deleznable objetivo de luchar y matar al adversario sin motivación ni causa alguna más allá del vil metal y obtener sumas de dinero a cambio.

Pero dentro de todos ellos hubo un mercenario de origen alemán apellidado Bullrich que logró quedarse en estas tierras después de pelear en la batalla para la que había sido contratado o reclutado junto a otros mercenarios alemanes y, gracias a las sumas de dinero recibidas, logró afincarse en este suelo y comenzar a relacionarse con la “gente decente” de la sociedad porteña y con el tiempo dar origen a una familia, mal supuesta como tradicional de nuestra sociedad.

Ello así dado que en realidad su fortuna tuvo un deshonroso y vergonzoso origen como lo tuvieron otras familias desde entonces relacionadas con algunas otras ya afincadas en nuestro país desde hacía varias generaciones como la familia Anchorena, primos de Don Juan Manuel de Rosas.

Es decir que a Caseros debemos -entre tantos otros males y situaciones nefastas para nuestra patria que serán analizadas en distintos capítulos de este libro-, haber generado o dado origen a una supuesta clase social “decente” viciada ab initio por haber sido originada y fundada por contrabandistas, mercenarios y asesinos a sueldo!

Adelantándonos casi un siglo en nuestra historia, veremos como algo similar ocurrió a partir de golpe del 16 de septiembre de 1955 donde algunos inescrupulosos y oportunistas encontraron una buena posibilidad de ascender socialmente sobre la base de su apoyo a las ideas liberales y del “gorilismo” que se impuso en la Argentina con la Revolución Libertadora, sobre la sangre de inocentes compañeros peronistas, perseguidos, fusilados y aniquilados a partir de entonces, solamente por ser peronistas o defender al gobierno constitucional de raíz nacional y popular como no había tenido nuestro país desde la época de Rosas!.

Respecto a este gran interrogante histórico de las razones por las cuales el Presidente Teniente General Juan Domingo Perón, en ejercicio de sus facultades constitucionales legitimadas en 1946 e ininterrumpidamente en 1952, y en su calidad de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas como lo establece la CN. no hizo uso legítimo de la fuerza para defender su gobierno de los sediciosos, alguna vez en el año 2009 conversando al respecto con el Dr. Enrique Oliva en su calidad de socio fundador y primer Presidente de la “Asociación de la Resistencia peronista. RESISPER” me confesó lo siguiente: “…Estando con Perón junto a John William Cooke en Panamá durante los primeros tiempos de su exilio el propio Oliva le preguntó al General este tema y Perón con firme convicción le contestó que “..de haber utilizado el ejército para reprimir a los sediciosos, éstos hubieran consumado su amenaza de bombardear las costas y el Puerto de la Ciudad de Buenos Aires con las refinerías de petróleo como habían empezado a hacer en Mar de Plata y el pueblo todo se levantaría en armas ocasionando una cantidad de muertos cercana al millón de personas..”. Agregó a ello- según relato de Enrique Oliva- que el él no sería nunca el causante del derramamiento de sangre de estas dimensiones al que estaban dispuestos “las bestias” que finalmente lo derrocaron en la República Argentina!

Por lo tanto, bien podemos decir en honor a la verdad histórica objetiva- que otra de las deudas que la Nación Argentina tiene para Juan Domingo Perón es haber evitado el derramamiento de sangre de un modo nunca visto en la historia argentina y marchar al exilio como ofrenda de paz para todos los argentinos!

Clara manifestación del nefasto y viciado de nulidad ascenso social en 1955, lo fueron los nefastos “comandos civiles”, quienes proclamando la caída de mal supuesto "régimen peronista”, en realidad se dedicaron a matar, torturar, violar mujeres, robar.

   
Momento en que el Auditorio y el Panel de Expositores en pleno apluaden y felicitan al Autor por su pirmera exposición.
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   

Otro de los momentos en que la locutora oficial destaca del Autor que Facundo Alberto Biagosch, cursó sus estudios de Abogacía en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, donde pudo ingresar en épocas todavía de la dictadura en el año 1983 cuando por entonces existía una nefasta situación de la Universidad Pública -en general- y de esta Casa de Altos Estudi...os –en particular- con un estricto ingreso con cupo y demás limitaciones de Cátedra y enseñanzas, no obstante lo cual se recibió de Abogado con muy buen promedio en el año 1990. Ese mismo año ingresó a trabajar como “Auxiliar de Inspector” y luego “Inspector de Justicia” en la Inspección General de Justicia.

Al día siguiente de su ingreso, el Inspector General de Justicia que lo había contratado, -para prestar servicios en el Dpto. Control Federal de Ahorro en épocas en la que los “coletazos de la hiperinflación” del gobierno de Alfonsín, hicieron peligrar la subsistencia misma del “sistema de capitalización y ahorro para fines determinados”-, el Dr. Alberto González Arzac, le entregó en mano al entonces Ministro de Justicia -Dr. César Arias-, su renuncia al cargo de Inspector General de Justicia. Esto se dio en el marco de las dos primeras “nefastas privatizaciones” de las empresas prestadoras de servicios públicos que, como en el caso de Entel, Aerolíneas Argentinas se hicieron al margen de ley, de la seguridad jurídica, de los derechos y de los intereses nacionales argentinos! Ante estos hechos verdaderamente delictivos y de una corrupción como no conocía la República Argentina desde la conocida “Década Infame”, Alberto González Arzac se negó a firmar las resoluciones necesarias para convalidar aquellas estafas al patrimonio argentino y renunció al cargo para no convalidar con su nombre y firma los delitos cometidos por los falsos defensores de la “libre empresa” y detractores del Estado Argentino, cuando se hubo desatado aquel “desaforado frenesí privatista”. Fue lo que permitió el despojo del patrimonio y recursos genuinos con que contaba nuestro País y terminó con la Ex Interventora de Entel. Procesada, condenada por enriquecimiento ilícito, entre otras cosas. (Puede verse en Biagosch Facundo Alberto “Manual de Procedimientos y Tramitaciones ante la Inspección General de Justicia” Ed. Ad. Hoc. Bs. As. 2008 “Palabras del Autor”).

Porque además de ello, -tal como vaticinaba por entonces Facundo Biagosch- se estaba generando en la República Argentina un “sistema perverso” que en lo futuro permitiría la pérdida de las empresas estratégicamente esenciales para el desarrollo de País, combinado con una absoluta falta de control por parte de los Entes Reguladores manejados por las empresas privatizadas y la falta de inversión en la que incurrirían.

A la luz de lo sucedido en nuestro País en estos últimos veinte años y las nefastas consecuencias que como corolario nos dejó aquella negra etapa de la historia argentina, cobran actualidad y razón las ideas que el Autor, manifestaba ya en el año 1990 precisamente- en el ámbito de la Inspección General de Justicia.

Como Inspector del Dpto. Control Federal de Ahorro y posteriormente del Dpto. Asociaciones Civiles y Fundaciones le tocó dictaminar y proyectar Resolución en dos expedientes considerados verdaderos leading case de la IGJ.: En 1994 en el Expte. Caratulado “Sevel S. A. de Ahorro Previo S/ Denuncia”, por incumplimiento en la entrega de automóviles ya adjudicados- La empresa intentó en vano aducir que ello obedecía a razones de fuerza mayor por el quite de colaboración de las terminales. Sin embargo el dictamen del Dr. Facundo Biagosch dejó en claro los casos en los que excepcionalmente una huelga puede configurar un caso fortuito o de fuerza mayor como para liberar de la obligación al deudor, criterio que se reprodujo en la Resolución del Inspector General de Justicia y que seguido hasta el día de hoy por el Organismo de Fiscalización y Control de estas empresas de ahorro previo.

Asimismo, este organismo en el año 1995 lo becó para que estudiara en la Universidad de Harvard y luego para que se convirtiera en el Primer “Magister en Derecho Empresario” de la Universidad Austral de la historia de la IGJ, en el año 1996.

También en 1995 ingresó como “Miembro Adscripto” del Instituto de Derecho Comercial de la Universidad Notarial Argentina. Ese mismo año hizo su primera participación académica representando a la Inspección General de Justicia en el VI Congreso Argentino de Derecho Societario y II Congreso Iberoamericano de Derecho Societario y de la Empresa en el que obtuvo el “Premio a la Mejor Ponencia de Egresado Reciente”.

Desde entonces ha participado ininterrumpidamente en todos los Congresos Argentinos e Iberoamericanos de Derecho Societario y de la Empresa y en los Congresos Argentinos de Derecho Concursal e Iberoamericanos sobre la Insolvencia. También su opinión y sus ponencias han sido escuchadas con atención y respectivamente aprobadas en las Jornadas de Institutos de Derecho Comercial de la República Argentina y en las Reuniones Nacionales de Autoridades de Control de Personas Jurídicas y Registros Públicos de Comercio.

En el mes de septiembre del año 1997 participó como MIEMBRO PLENO en las “V Jornadas de Institutos de Derecho Comercial” celebradas en la Ciudad de Rosario, donde se destacó por haber sido el primer doctrinario argentino en oponerse al proyecto de ley que creaba las Sociedades Anónimas Deportivas, las SAD., en nuestro País. Fundamentalmente por considerar -entre otras cosas- que se trataba de un verdadero despojo del patrimonio de estas personas jurídicas, de los derechos de socios y de una suerte de “privatización encubierta” intentada por algunos nefastos funcionarios del gobierno menemista de los viejos -y tan caros a los sentimientos argentinos- clubes de fútbol!

Tanta enjundia y sólida fundamentación jurídica volcada por Facundo Biagosch en aquella jornada y en sucesivos artículos de doctrina y conferencias en contra de las SAD. en la República Argentina, determinaron y coadyuvaron con que -en el VII Congreso Argentino de Derecho Societario y III Congreso Iberoamericano de Derecho Societario y de la Empresa, organizado por la UADE, y celebrado en la Ciudad de Buenos Aires en 1998 quedara echada la suerte de las SAD. Este congreso marcó su reincorporación en ámbitos académicos en plena rehabilitación luego de un gravísimo accidente que había sufrido ese año y concurrió para exponer y poder fundamentar sus ideas con bastón y acompañado por su padre, El Dr. Alberto Biagosch y lograr en este ámbito académico que quedara como conclusión inobjetable hasta nuestros días la “Improcedencia de la transformación de las asociaciones civiles en sociedades anónimas” en la República Argentina.

De allí en adelante las “Sociedades Anónimas Deportivas”, -las otrora famosas y bien vistas por ciertos grupos empresarios SAD. que “vendrían a invertir” a nuestro País del exterior para “salvar” a los clubes de fútbol argentinos mal administrados por dirigentes argentinos desprofesionalizados e inescrupulosos-, dejaron de ser un problema y una amenaza en la República Argentina como en los últimos años de la década de los 90 y ya nadie las volvió a considerar seriamente ni a intentar la regulación legal de este verdadero “engendro jurídico” que –tal como vaticinaba Facundo Biagosch- terminó por fracasar inclusive en España, Inglaterra y Francia, países dónde habían nacido.

También en el año 1997, Facundo Biagosch -como Inspector del Dpto. Asociaciones Civiles y Fundaciones-, dictaminó y proyectó la Resolución más destacada e importante por su elaboración doctrinaria y jurisprudencial que se conoce hasta el día de hoy en la Inspección General de Justicia. Fue en el Expte. Caratulado: “Carmelo Prudente, Carlos Alegre y otros c/ Club Atlético Boca Juniros S/ Denuncia”, resonado caso y ampliamente difundido en distintos ámbitos jurídicos, académicos y por la prensa donde se impugnó por sus insalvables irregularidades la asamblea de representantes –convocada por el entonces Presidente del Club y actual Jefe de gobierno de la CABA.- que había aprobado de manera también irregular la creación del “Fondo Común de Inversión” en el club.

Para coadyuvar y poder garantizar el estado de derecho y la seguridad jurídica argentinas!, felizmente el Organismo Estatal de Fiscalización y Control permanente de estas personas jurídicas, a partir de la pieza jurídica de Facundo Biagosch, resolvió declarar irregular e ineficaz a los efectos administrativos esa asamblea con una erudita fundamentación doctrinaria y jurisprudencial, a pesar de los esfuerzos realizados para hacerlo deponer su férrea e inquebrantable voluntad y decisión jurídica que intentaron varios renombrados estudios jurídicos, luego de cobrar importantes “comisiones”, Ex Senadores Nacionales e incluso el Ex Secretario General de la Presidencia. Pero no obstante estos esfuerzos y maniobras de lobby organizados y realizados por el entonces Presidente del club. Ing. Macri, el Dr. Biagosch desoyó las advertencias y mensajes que desde la presidencia del Club, a través –incluso- de un ex Inspector General de Justicia que con el tiempo sería du abogado y funcionarios del organismo le enviaban para presionarlo y logró sobreponerse a todo ese “aparato jurídico político” ideado y ejecutado por estas personas, y triunfó ampliamente en el plano jurídico.

Ello así porque la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil en el año 1998 confirmó la Resolución de la IGJ, a pesar de que el Ministro de Justicia de entonces, de cualquier manera había intentado hacerla caer, tras haberla revocado mediante un Recurso Jerárquico ilegalmente concedido, por estar expresamente prohíbo por ley. (Puede verse el texto de esta importantísima pieza jurídica en los “Apéndices Normativos” de cuatro de las obras jurídicas del Dr. Facundo Biagosch: “Asociaciones Civiles”, primera y segunda edición (Ed. Ad. Hoc. Años 2000 y 2006), en “Manual de Procedimientos y Tramitaciones ante la Inspección General de Justicia”. Ed. Ad Hoc. 2008) y en “El objeto de bien común de las asociaciones civiles (Año 2010).

Como corolario de estas dos piezas jurídicas elaboradas por Facundo Biagosch en ese año 1997, se aplacaron en nuestro País los intentos de privatizar los clubes de fútbol y de mercantilizar todas las actividades inherentes a la práctica del deporte, como actividad “de bien común” por la que el Estado debe velar, tal como lo ha efectuado desde hace mas de 100 años.

Durante el año 2001, en momentos en que el País atravesaba la más profunda crisis económica, política, moral y social de la historia del siglo XX, Facundo Biagosch no se doblegó ante el desánimo generalizado a favor del “que se vayan todos”. Como hombre, -al igual que su abuelo y su padre-, comprometido con la democracia argentina e instituciones republicanas de gobierno, durante todo aquel nefasto período de nuestra historia contemporánea, hasta la primera parte del año 2002, se avocó en su calidad de Asesor Legislativo de la entonces Senadora Nacional por Tucumán, Dra. Malvina Seguí a elaborar lo que se convertiría en el primer “Proyecto de Ley Nacional de Asociaciones Civiles” que se proyectara y obtuviera media sanación legal por primera vez en toda la historia parlamentaria y del derecho argentino!

El mismo fue aprobado por unanimidad en la sesión ordinaria de la Cámara de Senadores del 19 de noviembre de 2003, presidida por el entonces Vicepresidente de la Nación, en su condición de Presidente del Senado de la que también participo y aprobó la entonces Senadora Nacional por Santa Cruz y actual Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner. Es decir se ha respetado in totum en este caso el Capitulo Quinto: “De la formación y sanción de las leyes” de la Constitución Nacional.

De este dato objetivo no resulta menor su diferencia esencial con la sanción de otras leyes de personas jurídicas de carácter privado como la Ley de Fundaciones y la de Sociedades Comerciales. Ambas fueron sancionadas durante un gobierno de facto por un tristemente recordado General de la Nación devenido en forma delictiva en Presidente de la República en el año 1972. A diferencia de ellas, la Ley Nacional de Asociaciones Civiles que finalmente se sancione en la República Argentina, se hará conforme al procedimiento establecido a ese efecto en la Constitución Nacional, garantizándose de tal forma -gracias a Dios- el estado derecho y las “Seguridad Jurídica” de la Nación Argentina!

Es por ello que haber proyectado la Ley de Asociaciones Civiles que obtuviera media sanción legislativa en al año 2003 que recuperara estado parlamentario ininterrumpidamente en los años 2005, 2007, 2009 y 2012 marca la importancia de la gran pieza jurídica elaborada por su Autor, como así también su compromiso con el derecho argentino, con los Intereses de la Nación las Instituciones de la República Argentina. (Ver pág. web. www.leydeasocciviles.com.ar).

Producida la estrepitosa caída del gobierno de La Alianza con la renuncia del Presidente De la Rúa en diciembre de 2001, fue convocado por el Ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos para ofrecerle el cargo de Inspector General de Justicia “más joven de la historia argentina”.

Fue entonces, luego de tomarse 48 hs para contestar el ofrecimiento, que le gradeció al entonces Ministro pero declinó la aceptación del cargo dado que como gran respetuoso de las Instituciones de la República y de los Organismos de la Administración Pública entendió que por su concepción ius-filosófica en favor de la prosecución institucional de la República, debía aguardarse a que el -hasta aquel momento Inspector General de Justicia-, Dr. Guillermo Ragazzi,(quien además era su “Titular de Cátedra” en la UBA.)- presentara su renuncia. Sólo en ese caso y hasta tanto ello no ocurriera, y hasta tanto el País no se normalizara institucional y políticamente con un nuevo gobierno elegido por el pueblo, él no volvería a hablar de ese tema.

En cuanto a la importante actividad docente del Dr. Facundo Biagosch, corresponde señalarse que además de ser Profesor Extraordinario Adjunto de “Contratos Civiles y Comerciales” de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad del Salvador, lo es también de la misma materia, -por Concurso- en la Facultad de Derecho de la UBA. En esta Casa de Altos Estudios es también Profesor Auxiliar de “Sociedades Civiles y Comerciales” y es Profesor Invitado del Programa Máster en Derecho Empresario de la Universidad Austral. Ha sido justamente en el año 1997, en el ámbito de la Australis Universitas Studiorum donde participó de su creación y fue designado el Primer Secretario del “Departamento de Derecho de la Empresa de Universidad Austral,” el cual ha venido desarrollando muy importantes actividades académicas desde entonces hasta nuestros días en materia de Derecho Empresario en la República Argentina.

Continúa vinculado de manera permanente a esta Universidad no sólo como Profesor, sino también como Miembro de la “Asociación de Graduados de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral”.

Además, -paralelamente a todo lo indicado-, ha desarrollado el Dr. Facundo Biagosch, una muy importante actividad académica como Autor de varios libros, considerados ya “verdaderos clásicos” del derecho argentino. Tal como ha señalado anteriormente Alberto González Arzac: “Facundo Alberto Biagosch, además de quedar en nuestra historia como el Autor del “Proyecto de Ley de Asociaciones Civiles” que fue aprobado por el Senado de la Nación en el año 2003 y recuperó estado parlamentario en los años 2005, 2007 y 2009- es un estudioso del “bien común”. Lo ha hecho en obras anteriores como las que ya hemos calificado como “verdaderos clásicos del derecho argentino” como lo son Asociaciones Civiles en sus dos ediciones (publicadas por Ed Ad Hoc. Bs. As. Años 2000 y 2005, respectivamente), su segunda obra Organizaciones No Gubernamentales (Ed Ad Hoc .Bs. As. 2004) y más recientemente su trabajo premiado en el año 2006 en el “Concurso CPACF en Homenaje al Dr. Rafael Saiegh sobre el tema derecho político”, “El bien común en la Constitución y el Quiebre al Orden Constitucional”(Este libro fue publicado por Ed. Ad. Hoc. En el año 2007 y presentado en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas en el Acto de Homenaje al Dr. Alberto Biagosch efectuado el 6 de septiembre de 2007) y “El objeto de bien común de las asociaciones civiles” (Ed. Ad Hoc. Bs As. 2010) (Ver González Arzac Alberto en el Prólogo de la obra “El objeto de bien común de las asociaciones civiles (Ed Ad. Hoc .Bs. 2010. págs. 13/15).

Todos estos logros y aportes académicos efectuados a su Patria –en general- y al Derecho y Doctrina argentina –en particular- le valieron haber sido condecorado con el “Título de Nobleza Meritocrática- Elite Universal de la Humanidad Solidaria” y la distinción “Estrella Académica Universal con el Rango de Patricio de la Humanidad Solidaria”, en el acto 166 de Honra Pública de Valores Sociales, acreditándose su nombre en el Registro Mundial de Valores del Género Humano, Folios N° 358/ 359. (Bs. As. 19 de marzo de 2007- OMHS Obra Mundial pro Humanidad Solidaria).

Actualmente es además Investigador Académico del Instituto Argentino de la Empresa Familiar- IADEF” y también Miembro Regular de los Institutos de Derecho Societario y de Historia del Derecho del CPACF., donde ha dictado y dicta en la actualidad gran cantidad de conferencias sobre historia Argentina. También lo ha hecho en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas.

Además ha integrado distintos paneles de expositores y debate sobre el “Proyecto de Ley Nacional de Asociaciones Civiles” en la Inspección General de Justicia, en la Facultad del Derecho y Ciencias Sociales de la UBA., en el CPACF., en la Universidad Notarial Argentina, en la Universidad Austral o en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas. Además de lo hasta aquí indicado, como historiador también se destaca por haber sido en el año 2009 Coordinador junto al Dr. Alberto González Arzac de la obra colectiva “Tarifas Públicas, En Homenaje al Dr. Alberto Biagosch” (Ed. Ad Hoc .Bs. As. 2009), que fuera presentada en el Salón Arturo Ilia del Senado del Nación el día 6 de noviembre de 2009 por sus Coordinadores, además de la Senadora Nacional por Tucumán (MC) Dra. Malvina Seguí y el Dr. Aldo Ferrer. En esta obra colectiva de homenaje al Dr Alberto Biagosch se da a conocer uno de los últimos legados de este gran patriota y brillante jurista a su País: el texto completo del “Informe de la Comisión de Renegociación de Contratos de obras y Servicios Públicos” que fichado el 29 de mayo de 2002 Alberto Biagosch le presento al Ministro de Economía Roberto Lavagna para que pudiera informarse, conocer y evaluar este tema. Con dicho informe, Alberto Biagosch evitó que las tarifas aumentaran descontroladamente por voluntad de las empresas privatizadas y evitó de esa forma una tendencia inflacionaria que hubiese atentado contra la Paz Social de los Argentinos!.

En el año 2011 Facundo Alberto Biagosch, Alberto González Arzac y Malvina Seguí produjeron la obra “El corralito. Historia de una colosal estafa al pueblo argentino” (Ediciones Fabro. Bs. As. 2011) que permitió dar a conocer a las generaciones actuales y futuras de argentinos el “Informe de la Comisión Investigadora de las Entidades Financieras del Senado de la Nación”, (cuya Presidente fue la Senadora, Dra. Malvina Seguí, el Secretario el Dr. Alberto González Arzac, y los Dres. Alberto y Facundo Biagosch, sus principales asesores). En esta obra se analiza y explica la colosal estafa de la que fuimos víctima todos los argentinos en el año 2001 y dejó un saldo de casi 40 argentinos que regaron con su sangre el suelo de la Patria por haber salido a protestar a la calle -justamente- contra “el corralito” impuesto por el Presidente Fernando De la Rúa y el Ministro Domingo Cavallo.

Esta obra jurídico –política publicada alcanzó un resonante éxito y difusión pública a punto tal que debieron efectuarse entre los años 2011 y 2012, seis (6) actos de presentación con sus Autores y el Editor a pedido del público: El primero fue el efectuado el 8 de septiembre de 2011 en el Salón Arturo Illia del Senado de la Nación: El segundo se efectuó en la Asociación de Abogados de Buenos Aires el día 28 de septiembre; El día 7 de octubre, en la “Asociación Civil Centro de Estudio y Participación con la comunidad”, posteriormente el día 24 de noviembre se efectuó en el Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas y en la Fundación Evita el 19 de diciembre de 2011. Durante este año 2012, fue presentado en la “Feria del Libro” el día 28 de abril.

Últimamente, con fecha 13 de Junio de 2012, Facundo Biagosch integró el Panel de Homenaje al Dr. Manuel Belgrano, organizado por el Instituto de Historia de Derecho y la Coordinación de Actividades Académicas del Colegio Publico de Abogados de la Capital Federal CPACF.

Además de ello, ese mismo año produjo la obra jurídica “Cámaras Empresarias” (Ed Ad Hoc. Bs As. 2012) constituyéndose en la primera creación doctrinaria que en doscientos años de historia argentina analiza todos los temas esenciales, los institutos jurídicos en forma completa y la regulación jurídica e importancia que en la vida económica y política de nuestro país, ejercen de estas entidades de segundo grado. Además dedica un capítulo completo del libro a la CGE como ejemplo emblemático de entidad de segundo grado ha venido ejerciendo en la economía argentina desde el año 1950. Y dentro de dicho capítulo, dado que no ha sido menor la influencia de las ideas y doctrina peronistas en la fundación, génesis y desarrollo de esta importante institución argentina, también las analiza. Es decir cuando se desarrolla los antecedentes históricos de esta entidad, desarrolla la influencia de las ideas de general Perón y de Don José Ber Gelbard dentro de la misma.

Esta obra que ha venido a cubrir una verdadera laguna del derecho en nuestro País, al poco tiempo alcanzó una gran difusión y repercusión en ámbitos académicos, políticos y empresarios argentinos. Por ello fue presentada en un acto celebrado el 13 de noviembre de 2012 en el Salón de Lectura Arturo Illia del Senado de al Nación ante una gran cantidad de calificados invitados: Además de Funcionarios del Ministerio de Justicia y de la Inspección General de Justicia, estuvieron en el acto importantes académicos y doctrinarios argentinos como los Dres. Alberto González Arzac, (en su calidad de presentador y autor del prólogo del libro), los Dres. Julio César Otegui Ariel Dasso, miembros del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas y del Instituto de Historia de Derecho del Colegio Público de Abogados de la Capital Federal CPACF., como los Dres. Alberto Gelly Cantilo, Luz Amadora Rodríguez, Jorge Cholvis, Jorge Cellier y de otros Institutos y ámbitos académicos donde el Autor se desempeña habitualmente.

   
 
   
Puede verse en primera fila a tres distinguidos historiadores argentinos, dos de ellos Ex Presidentes del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, Dres. Oscar Denovi, Enrique Bonomi y Enrique Manson.
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
 
   
El Autor Facundo Biagosch, con sus dos grandes amores, Marina, su mujer, y Felicitas, su hija, a quienes dedicó este nuevo libro "Ignominias Paralelas. Caseros y La Libertadora. La verdad histórica objetiva" cuya presentación se efectuó en el Senado el día 26 de junio!!
   
Felicitas Marina Biagosch, su padre, el Escritor Facundo Alberto Biagosch y la Senadora Nacional por Santa Cruz María Ester Labado, organizadora del muy importante Acto Académico.